Este post lo escribo basado en una historia que muchas veces se ha repetido, pero que esta vez llego a mis oídos de manera mas presente y penetrando mi pensamiento, es la historia que se repite en este mundo superficial en el cual estamos viviendo, en donde para nuestra sociedad nosotras las mujeres nos estamos convirtiendo el objeto o juguete sexual de los hombres la trágica muerte de una joven su pareja sentimental y un miembro de la familia, en donde la mujer llevada por la bendita sed de vivir de la apariencia y del constante deseo de provocar al hombre, decide recurrir al bisturí para saciar sus deseos sin importar las consecuencias que acarrean esta decisión,el hombre por su parte para saciar su necesidad de convertirse en amo y dueño y señor de aquel trofeo decide complacer sus deseos convirtiéndose asi en precursor de aquel acto, sin pensar mas adelante que ese acto se convertiría en la causa de su muerte. Si su muerte; no estoy en desacuerdo de la cirugía estetica pero tampoco a favor, solo puedo decir que cuando esta se realiza para saciar deseos extremadamente posesivos se convierten en un peligro. la historia como se podrán imaginar termina en un desenlace fatal cuando el trofeo ose la mujer ya no decide pertenecer al supuesto dueño, este decide terminar con la vida de esta y la de el; es por esto que en este mundo en el cual estamos viviendo hay que considerar que el grado de superficionalismo al que se esta llegando es terriblemente grave, a la mujer hoy en día se le esta valorando por el par de tetas y el trasero gigante dejando a un lado la verdadera esencia de nosotras y el verdadero sentido que tiene nuestra existencia, la verdad toca poner de nuestra parte porque hay que reconocer que parte de este desastre en la sociedad se debe a nuestra falta de racionamiento sin importar las consecuencias de nuestros actos dejándonos llevar por el mundo superficial.
